Que tan bruto crees que pueda ser alguien 10 (parte 2)

 

 

 

 

 

Aunque no tenía ganas de escribir al respecto, hay que cerrar el capítulo que se abrió con Qué Tan Bruto Crees que pueda ser alguien 10 del mismo modo que uno aplasta a un gusano y se tiene que ver la suela del zapato. Mirar a Juan Antonio Lajarin es casi eso, como mirar el papel higiénico después de echarlo a la papelera.

La cuestión no es preguntar "que conseguimos", la cuestión es preguntarse qué no conseguimos. Si la recopilación de datos obtenida en contra de su voluntad pudiera representarse como una enfermedad, a Juan le hubieran tenido que amputar las piernas, un brazo y posiblemente se hubiese hecho necesario un trasplante de hígado. No habían pasado 24 horas después de publicado el artículo cuando su trinchera de guerra entró en metástasis: ya teníamos su número telefónico (celular y casa), su dirección, su currículum vitae, el lugar donde trabajó las tres últimas veces, los datos de su tío, de su padre, de su hermana, su DNI/NIE, y un par de cosas más que jamás pensé que lograrían obtener y que el sólo hecho de que las tenga en mi bandeja de entrada me da miedo hasta a mí mismo.

Me escribieron un par de sujetos que lo conocen personalmente (uno lo vio hace tiempo y el otro se lo encuentra con mediana frecuencia).

Hay dos formas de hacerse famoso: una es haciendo cosas que dejen huella, y otra es siendo lo que algunos llaman "tristemente célebre". Los tristemente célebres son quienes nos hacen reír y estar contentos de ser quien somos quince minutos al día.

No por nada todavía se burlan de la memoria de H.M Warner, uno de los hermanos del célebre estudio cinematográfico, quien en 1927 se le ocurrió decir "¿quién demonios quiere escuchar a un actor hablar?" ante la llegada de los filmes con audio. También se cita mucho la miopía futurista de la revista Popular Mechanics, que en 1949 se mandó una trastada a largo alcance publicando algo que iba entre las líneas de "prevemos que las computadoras del futuro no pesarán más de 1.5 toneladas". Y el increíblemente estúpido comandante francés de la Primera Guerra Mundial, Ferdinand Foch, que en 1914 dijo "los aviones son juguetes interesantes, pero no tienen ningún valor militar para el futuro".

Juan Antonio en parte es responsable de su propia frase estúpida. Los anteriores caballeros lo sobrepasan sobradamente en relevancia histórica (visto y considerando que hasta hace poco este personajillo se la pasaba cortándole flores a los clientes), pero al menos, en la modesta escala que representa su intelecto, su vida y su futuro, él hizo más o menos lo mismo cuando me mandó un mail desestimando el daño que yo le podía hacer, asegurando que "en España no tienes más de 100 lectores".

De hecho, cito textualmente:

 

 

"España es el tercer país del que mas recibes visitas? Tal vez 100 visitas? Seguramente les caiga yo mejor a ellos que tu."

 

 

El problema aquí no es sorprenderse (o entristecerse) midiendo el kilometraje de cuán equivocado estaba, el problema es saber si cuando él vea esto se de cuenta de hasta qué punto quedó mal. Porque cuando se leen esas frases tristemente célebres de arriba, uno después de reírse piensa "¿qué habrá hecho esa persona al enterarse de lo equivocada que estaba?" A mí me gustaría saber qué habrá hecho Juan Antonio. De hecho, estoy casi seguro de que el pobre móngolo llegó a pensar hace una semana que quedaríamos en tablas.

Y es por eso que lo de "seguramente les caiga yo mejor a ellos que tú" pasaría a la posteridad como un episodio negro y muy triste en su vida, porque Lajarin Moreno les cae tan bien a sus compatriotas que, de las dos personas que lo conocen, una me envió imágenes personales de él, y el otro escribió esto, que me sirvo de citar con una foto captura:

 

 

 

Si él fuera una persona profunda, lo peor para él no sería que le dijeran que tiene voz de retrasado mental, lo peor habría sido que el correo de arriba cierra con "un abrazo desde Murcia". En ese momento supe que todo este asunto no podía haber terminado mejor.

Y de resto, bueno, si su causa pudiera ser representada en una obra dramática, lo que queda es dejarlo solo en un cuarto con un revólver y una bala. Aunque francamente yo no confiaría, no porque en un acto de valor sin igual decida usarla para dar batalla o porque pudiera hacer un escape a lo McGyver, sino porque Juan Antonio es tan burro que posiblemente acabe disparándose en la rodilla en un intento de suicidio. O quizá piense en ahorcarse y acabe con el tobillo esguinzado, no confío...

 

El hecho presente es, amigos y amigas, que pidió perdón por mail, y por eso no voy a publicar su número telefónico para que vaya el ejército en grueso a roncarle los timbales.

Sé que muchos se van a quedar con las ganas, y sé que me lo van a reclamar. Pero yo le prometí que si pedía perdón, no iba a joderlo. Uno puede ser hijo de puta, sí, pero hay que tener códigos... eso último es lo que nos diferencia de Chávez y las ratas que no piensan.

 

¿Algún dato adicional? Bueno, sólo uno que quizá los haga enojar más; él no quiso pedir perdón, yo tuve que forzarlo. El detalle no fue algo que haya salido de Juan Antonio.

Entonces ¿por qué tener semejante consideración? Por algo que ni él mismo tuvo en cuenta a la hora de hacer el estúpido por mail, sobre todo cuando estaba asustado por lo que le iba a venir y demasiado preocupado por salvar su propio pellejo. Esto:

 

 

 

El que sale sentado en el medio es él. No sé si esa niña viva en su casa, pero la sola probabilidad es motivo suficiente para pedirle a la gente que por favor, si logran hacerse con su número, no lo llamen.

A pesar de que sus disculpas fueron muy escuetas, y básicamente por el motivo anteriormente mencionado lo tuve que obligar a disculparse dándole bofetadas en la parte de atrás de la cabeza, todo ha terminado.

Él asegura que no me va a volver a escribir más, cosa que ni yo mismo le pedí. Hace poco hubo un impostor que se hizo pasar por él escribiendo una andanada de insultos en la caja de comentarios. El sujeto se hacía pasar por español pero tiene IP de México. No sé por qué motivo este extraño lo hizo, salvo el hecho de que en Internet siempre aparece un subnormal raro.

De resto, no hay más que decir.

Envío un abrazo de vuelta a Murcia, y les mando a todos los lectores un agradecimiento enorme. Si 4chan y sus anónimos fueran el ejército de Estados Unidos, nosotros somos la armada alemana y puede que más. Estamos orgullosos de ello y seguimos creciendo.

 

FOTO REAL

 

Aquí descubrimos que Juan Antonio no sólo tiene tendencias trasvesti, sino que además, en contraste con la foto de arriba, se afeita el cuerpo...

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6 de septiembre de 2009

diariodedross@gmail.com

 

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