La opinión de los niños también cuenta

 

 

Claro que sí. ¿Cuántas veces, durante nuestra infancia, no sufrimos porque no nos dejaban ver ciertos programas que se suponía no eran "aptos" para nosotros? ¿Cuántas veces peleamos intentando convencer a mamá o a papá de que no había problema con que viéramos X show de TV o jugáramos X juego de video?

Por desgracia, siempre salía uno que otro cretino en algún lado del mundo a arruinarlo todo: que si un niño que se tiró de un quinto piso gritando ¡SUPERMAN!, que si un joven español cuyo videojuego favorito era Final Fantasy VIII y mató a toda la familia con una katana...

Casos aislados de chicos "especiales", pues obviamente tenían problemas mentales, hecho que por desgracia no impedía a los sacerdotes armar un escándalo de todas formas (ya que los niños no se dejaban manosear, ellos se desquitaban hablando con las madres para que no les dejaran jugar Mortal Kombat).

Por lo que decidí que era hora de demostrar una vieja teoría mía: no pasa absolutamente nada si los niños ven imágenes que son consideradas "no aptas" para ellos.

 

Para llevar a cabo el experimento, me logueé en mi antigua cuenta de hotmail, que es donde se me agregan todos los chicos para hacerme preguntas de videojuegos, por las guías de ayuda que he publicado en Gamefaqs, Guiamanía, Meristation (Dragon Ball Z Budokai 3, Final Fantasy X-2, Grand Theft Auto, Metal Gear Solid 3, etc).

 

He aquí los resultados:

 

He aquí el primer chance que tuve de probar la susodicha teoría: no podía dejarlo pasar por ningún motivo.

 

 

 

Decidió desconectarse sin tener la cortesía de darme ninguna explicación... pero a la final, esa no es sino otra prueba que avala que, lejos de provocarle algún tipo de angustia mental, el chico, sencillamente, se fastidió y no le importó en lo más mínimo recibir una respuesta a su interrogante del videojuego de Dragon Ball.

 

 

Esperé para probar suerte con otra persona:

 

Como los chicos no tienen los modales de los viejos tiempos y están tan poco dispuestos a ayudar a los mayores, decidí que esta vez camuflaría la foto haciéndole creer que le estaba enviando "la guía"

 

 

 

Aprovechando que ya había establecido intercambio directo con el espécimen, decidí no perder la oportunidad y enviar otra foto de corrido.

 

 

 

Se desconectó sin decir más, prueba de su carácter irascible y grosero.

 

Cansado ya de la necedad de la gente, pero con la firme creencia de que mi teoría estaba, a estas alturas, más que comprobada, decidí probar con una última persona... una chica.

 

 

 

 

Pero cual fue mi sorpresa que, después de 2 tensos minutos de silencio, la chica decidió contraatacar...

 

 

 

Por impresionante que parezca, recibí esa imagen en respuesta, y de nada menos que una chica que posiblemente no debía tener más de 18 años. Nuevamente, el factor de las improbabilidades me venció por completo, y decidí bloquearla de inmediato. No sé por qué siempre tengo que terminar siendo la víctima de alguien cuando se trata de toda esta gente rara que se me agrega por esto de las guías.

 

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7 de octubre de 2005

diariodedross@gmail.com

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