Direct TV es una mierda
No creía posible que yo fuera capaz de pagar para algo simbólicamente igual a que me metan un tenedor por el pene y me lo empujen tan hondo que me pullen la uretra, hasta que puse Direct TV.
En varios países se le considera la "televisión por cable de los ricos", pero se le debería llamar el sexo anal de los incautos.
Direct TV debería ser usado sólo como una eutanasia del hogar, como un recurso de última hora: si en tu vivienda, sea ésta casa o apartamento, no puede llegar el cable, entonces no te queda de otra más que meterte el "supositorio Direct" y atenerte a las consecuencias.
El sistema de cobro de la empresa está diseñado para hacerte gastar frecuentemente: si colocas Supercable puedes disfrutar del servicio individualmente en todos y cada uno de los televisores de la casa, pero con Direct TV no, y es que la trampa sale a último minuto, cuando estás sentado firmando un contrato que haría a Satanás masturbarse frenéticamente como gesto metafórico de su triunfo sobre Dios en la Tierra: resulta que tienes que tener un "decodificador" (un aparato pequeño, que se parece a una consola de videojuegos) en cada televisor de la casa, y para uno no sería inconveniente abrir un espacio entre el DVD, la consola de juegos, e incluso el VHS, si no fuera por un detalle: cada decodificador cuesta más dinero, y si no tienes uno para cada televisor, no puedes cambiar de canal más que en una sola tele. Así que no sólo pagarás por el paquete de canales en sí, sino que además, ilógicamente, vas a hacer otro pago extra para adquirir el aparato que te "permita verlos".
Las familias más holgadas se comprarán entonces un solo decodificador, convirtiendo lo que debería ser una nueva y emocionante adquisición en una pelea a muerte en donde un bando desesperado luchará para que al otro no le de por ver cuatro horas de American Idol.

Uno de los prestigios del servicio que más realzan y del que más hacen propaganda en los folletos y las publicidades (porque algo tienen que ofrecer para tapar el hecho de que es mucho más caro que cualquier otra empresa) es que la imagen será digital y por lo tanto, se verá mejor: mentira. De hecho, me siento insatisfecho diciendo simplemente "mentira", pero no hay palabra en el castellano que encasille en sí misma la fuerza del sentimiento. En inglés sería "Bullshit" en mayúsculas y negrita, pero este no es un escrito para los gringos: si lo fuera, pondría un teletubby gigante en jpg y hablaría de cualquier estupidez.
A lo que iba: la razón por la que eso de la imagen digital es mentira es que Direct TV es un servicio que te llega por medio de una pequeña antena parabólica que instalan en tu casa: como llueve, hay brisa (los técnicos de la empresa nunca consideran esas pequeñas "desaveniencias meteorológicas") o de vez en cuando suceden accidentes, la antena no va a estar quieta siempre sobre el mismo punto, por lo que de un día para otro, la imagen en tu pantalla se empezará a ver cada vez un poquito más lluviosa, ¿resultado? Si quieres que se vea óptimo, como en el primer día (y como debería ser siempre, porque eso es lo que te ofrecen y te cobran), debes llamar una vez al mes, o con suerte, una vez cada tres meses al técnico, para que vuelva a colocar la antena en el punto adecuado. Obviamente, esto también te cuesta dinero, y si tratas de hacer la cita por DIRECT TV para que te lo hagan gratis vas a tener que esperar hasta la próxima llegada de Cristo, y eso sólo para los clientes que se enojan y hacen valer sus derechos y no para los otros que se dejan "charlear" por el operador de turno de la compañía.
Otra ventaja aparente de Direct TV es que te permite ver una guía de canales que es mucho mejor que la de, por ejemplo, Supercable, (que a pesar de ser buena, permanece estática al paso de los años en vez de mejorar un poco más su interfase) Sin embargo, y si eres una puta curiosa que necesita hacer un análisis DOFA antes de ver una película y por lo tanto te la pasas apretando el botón de las descripciones de programación, te encontrarás con que a menudo éstas no sólo no están disponibles, sino que además quien las escribió hace una sinopsis totalmente desacertada del programa, lo que hace pensar que el sujeto no vio la película, o no la vio completa, o no está inspirado para hacer aquello por lo que le pagan, o simplemente se está masturbando en el cubículo oscuro en donde los encierran para que escriban y por lo tanto tiene problemas de concentración.

Daddy
Yankee escribe la descripción de la programación de DIRECTV |
Yo me imagino que los ejecutivos de Direct TV tienen fantasías sexuales donde la vagina de la mujer no está en sus entrepiernas sino en los bolsillos del cliente: carnosas, hinchadas, afeitadas y gimiendo "estáfame": no importa por donde lo veas, es un servicio que no merece ser contratado.
Me sentí impulsado a escribir este artículo porque tengo varios conocidos que se están graduando de la universidad, y ya están pensando en irse a vivir solos. Esta mañana, por ejemplo, estuve conversando por mensajes de texto con una amiga que se compró su propio apartamento, y pronto se va a mudar con su novio para allá. Siento que es mi deber prevenirlos de instalar esa plasta de mierda con albóndigas que es Direct TV.
No es modo de comenzar a formar un hogar...
2 de febrero de 2007