¿Eres hombre? Entonces juega Metal Gear
Desde hace tiempo, y por la gracia de Sony, jugar videojuegos ya no es algo de amanerados: puede ser también cosa de hombres, pero claro, sólo si juegas Metal Gear.
El más reciente de la saga, conocido como “Snake Eater”, es un juego para machos, y si no lo has jugado o no te gusta, eso quiere decir que eres homosexual, pederasta, trasvesti, y que te gusta chuparle el período mestrual a tu madre.
De hecho: si eres un hombre, y un hombre decente y respetable, botarás todos los demás juegos, y te quedarás solamente con Metal Gear.
En Metal Gear, encarnarás a Snake, un hombre con cojones como cocos.
Debes infiltrarte en una base militar soviética que queda en la jungla, y en el transcurso, luchar contra la Unidad Cobra, quienes fueron leyendas durante la Segunda Guerra Mundial, y ayudaron en gran medida a acabar con el ejército Nazi.
Muchos afeminados se quejan porque, cuando un soldado nos descubre en el juego (no olvidemos que es de espionaje), hay que pasarse cinco minutos en un escondite para esperar que el “Tiempo de Alerta” se termine.
Para nosotros, los pocos que en verdad somos machos con pelos negros en la espalda, culo diminuto y cuadrado, y que no nos importa mostrar nuestras legañas con orgullo, eso no es problema, pues aprovechamos el tiempo masticando morcillas, viendo pornografía, o rascándonos los huevos y echándonos pedos mientras nos soplamos los mocos en la franela y echamos gargajos con sangre en el suelo.
El juego tiene cuatro niveles de dificultad: Para mariquitos chupatroncos y para los que les gusta la sodomía (muy fácil y fácil) luego el nivel de hombrecillo insignificante (normal), y más tarde el del señor legionario y el macho troglodita: hard y very hard.
Debes matar toda clase de animales para comer, desde serpientes hasta conejos, pasando por cocodrilos, alces y hasta inclusive murciélagos. Este es el juego que los niños necesitan para ser hombres: quemad todos los demás DVD’s.
Para acabar con tus enemigos tienes una gran variedad de armas: pistola tranquilizante (para los coprófagos sensibles), revólver, pistola automática, metralleta de última generación, rifle de mira telescópica, granadas y lanzacohetes.
Podemos quebrarle el cuello a los comunistas hijos de puta, o inclusive rebanárselos con un cuchillo... el juego tiene todo lo que el macho blanco de derechas moderno necesita.
Además, podemos matar perros por diversión, o destrozar animales en la selva a montones y sin problema. Las municiones aparecen a cada rato.
Olvidaos de todos los demás juegos: Snake Eater es el regalo definitivo para el día de reyes, si eres un hombre, te sentarás por horas a jugarlo, hasta que el culo te empolle los huevos.
DROSS lo recomienda.