Soy un amargado

 

 

 

 

No sé si estoy predestinado a cosas grandes en la vida, pero desde temprano supe que yo era un sujeto especial: debo ser la única persona que a los 17 ya era más amargado que su padre, quien de por sí ya era un tipo bastante amargado.

 

Si mi mamá me hubiera dejado, esta habría sido mi tarjeta de presentación en la escuela

 

 

Desde pequeño me fastidian los quehaceres sociales de la vida cotidiana, entre ellos, recibir llamadas telefónicas. Es más, cada vez que alguien me llamaba procuraba decir en voz alta "dile que no estoy" para que se ofendiera y no me volviera a llamar más nunca. Mi fantasía de niño era morirme y renacer en un calamar gigante para estar en las profundidades del océano y que nadie me molestara ni me llamara por teléfono.

Odio los cumpleaños, el peor recuerdo de mi infancia es cuando mi mamá me organizó una fiesta sorpresa... eso me traumatizó para siempre. Algún día tendré 84 años y, aunque lleve ya décadas viviendo solo en una casa apartada de la sociedad, sé que el día de mi cumpleaños bajaré con miedo las escaleras pensando que por ahí va a estar mi mamá con una fiesta sorpresa.

He querido probar de todo en la vida con tal de hallarme a mí mismo: cuando era joven y optimista me agradaba el socialismo, pero rápidamente lo deseché porque me parecía homosexual y no me agradaba la idea de compartir mis cosas con las demás personas. Luego me llamó la idea del fascismo, pero aunque al principio parecía ideal, resulta que no sólo no nací en un país donde tal sistema resultaría especialmente efectivo, sino que, además, sería un mal chiste por razones que no vale la pena mencionar. De ahí en más decidí ser de derechas porque soy serio, responsable y no tengo diarrea crónica. Desde hace mucho dejé de creer en los cuentos de hadas y otras retardo so-pendejadas utopísticas. Sin embargo la cuestión me está resultando muy amarga últimamente porque Bush es un derechista hecho y derecho y ha demostrado ser la cosa más inepta que existe en este lado del planeta.

Nada en este mundo es seguro, nada se puede dar por hecho... la Tierra es un lugar irresponsable, y por eso deseo con toda el alma que explote y se convierta en una nube radioactiva amarilla. Pero eso sí: que todo suceda diez minutos después de morirme para no vivirlo. Si es así entonces perfecto, no me importa si luego sufren mi novia o mis hijos.

Es más, ojalá se queden vivos como nómadas del desierto para que no vayan al cielo a joderme la tranquilidad.

Las cosas que me molestan son tantas que creo que no terminaría de listarlas nunca, por eso me limito a decir que odio a la gente estúpida, porque eso abarca muchas cosas... de otra manera sería futil, yo odio a:

 

- La gente que me saluda porque es un día nuevo

- La gente que llama por teléfono y pregunta por mí

- La gente que utiliza el zumbido del MSN

- La gente que se pone a cantar cuando ponen radio en el carro <----- ésta en especial me hace hervir la sangre

- La gente mal educada

- La gente que es demasiado amable

- La gente que envía spam a mi cuenta de correo

- La gente que cree que enviándome spam le están dando un golpe mortal a esta página

- La gente que necesita algo de mí

- La gente que escucha música demasiado duro

- La gente que es hipersensible al volumen alto

- La gente que necesita hablar con otras para desahogar sus sentimientos

- La gente que le gusta bailar

- La gente que es diferente de mí

- La gente que es igual a mí pero que no me cae bien

- La gente.

 

En la vida hay sólo 5 cosas que me gustan: comer, dormir, escribir, estar solo, y recibir regalos por mi cuenta de correo (dibujos y cosas así); todo lo demás en la vida lo hago obligado, y por eso soy infeliz.

Puede haber otras cosas que me gusten: como las tormentas eléctricas y los huracanes, pero eso pertenece a otra categoría.

Hay gente que dice que soy insoportable, por eso sé que por venganza se niegan a dejarme solo. A veces creo que los demás disfrutan haciendo mi vida miserable con su presencia, y lo saben.

La única forma en que Dios me podría hacer feliz es que elimine al resto de los seres humanos y me deje solo, y que coloque robots que sepan cocinar y volar aviones en caso de que algún día me provoque salir de mi casa.

Estoy a punto de desaparecer de MSN para siempre. El ruido que hace el MSN al recibir mensajes me vuelve loco. El otro día sonó tantas veces que tuve que salir de la ducha para ir a ver qué estaba pasando.

 

Ya no sé qué voy a hacer: o son ustedes, o soy yo, pero alguien se tiene que marchar. Toda mi vida me he lamentado de que el mundo real no es como World of Warcraft, pero no por la magia, las aventuras ni la diversión, sino porque no existen posibilidades de ser un hechicero negro que tenga el poder de desatar una hecatombe ecológica. Dominaría al mundo montado sobre un cerdo gigante con armadura de plomo y tubos a los costados que arrojen fuego.

Soy tan amargado que me desconcentré y ni siquiera supe cómo terminar de escribir ésto.

 

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16 de octubre de 2006

diariodedross@gmail.com